¿Por qué tienes un blog?
Cuando uno hace una casa siempre necesita tener en mente el proyecto, pero debe empezar por la base. Al mismo tiempo, sé que la objetividad es un asunto complicado, seguramente ni siquiera exista en su totalidad.
Sin embargo, sí es posible luchar por alcanzarla. Aunque no se consiga, el acercamiento profundo y correcto a ella nos dejará en un punto del camino desde el que se podrá ser crítico para pulir ideas. Seremos menos moldeables.
Seguro.
Dicho esto, en lo que se refiere al ser humano, la historia, con todas sus intersecciones por disciplinas, es el punto de conexión de ambas cosas, desde el comienzo de un acontecimiento, a los hechos que pueden reconstruirlo. Acercarse a sendas formas de manera humilde pero seria permite allanar ambos senderos para hallar una determinada realidad concreta. O lo más parecido a ella, pues certezas totales nadie puede ofrecer.
Pasar por alto la historia (de todo) invita a la falsedad, al dogmatismo, que conduce a callejones inverificables. Sin reconstrucción ‘objetiva’ de lo sucedido no hay legitimidad en lo que damos por válido o por supuesto.
Por eso, trato de dar un punto de partida acrítico y muy somero sobre ciertos instantes del pasado, llamar la atención sobre presentes relevantes o adentrarme en otras tantas situaciones que pueden darse en el futuro ¿Cómo? Sentando una base coherente para la revisión o acercamiento histórico de momentos determinados.
Hecho esto, pienso, ya cada cual que obre, explore y actúe conforme a su consciencia/conciencia.

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