El uso del fuego se ha atestiguado en las poblaciones de homininos desde hace al menos 1 millón de años, aportando soluciones de excepcional valor para los humanos del pasado. Así, para nuestros directos antepasados no solo se alcanzó su domesticación, sino una maestría en su uso, pero, ¿qué pasó cuando más necesitaba las llamas el Homo sapiens, justo cuando el hielo dominaba el planeta? Un nuevo estudio arroja luz entre la sombra de esta evidencia.

El Último Máximo Glaciar (Last Glacial Maximum) ocurrió en la fase final de la glaciación Würm (en torno a 110.000 y el 9.700 a. C), concretamente durante 26.500 a 19.000 años, y curiosamente durante ese momento, cuando el sapiens se quedó ‘solo’ sobre la Tierra, es cuando menos evidencias del uso especializado del fuego se han hallado. Ahora bien, un estudio realizado en Ucrania, en el Valle Medio del Dniéster, demuestra no solo que los seres humanos usaban el fuego en esta época, sino que poseían un excepcional control del mismo.

Un equipo de investigación coordinado entre la Universidad del Algarve y la Universidad de Viena ha hallado evidencias sobre tres hogares donde se hace un uso diferente del fuego y las chimeneas en distintas estaciones. Los hallazgos, fruto de la aplicación de modernas técnicas geoarqueológicas, atestigua la sofisticación de estas hogueras, así como la alimentación de las llamas para diferentes objetivos y con variabilidad de técnicas, donde además de madera podrían haberse usado huesos y grasa como combustible, alcanzando en algunos casos temperaturas cercanas a los 600 grados centígrados.

La publicación es especialmente reveladora si tenemos en cuenta que a esa maestría en el uso del fuego de los humanos se oponen las escasísimas evidencias de hogueras en esta época del Paleolítico Superior, cuando el hielo más arreciaba, surgiendo dudas al respecto; a decir, ¿se dejaron de usar las chimeneas en favor de otras técnicas? ¿Cuáles? ¿Quizá estos humanos no hallaban combustible? Y en tal caso, ¿cómo prevalecieron? ¿O tal vez los registros se han borrado debido a esas condiciones extremas? En definitiva, muchas preguntas clave por resolver y donde esta publicación pretende ser un hilo de luz en la oscuridad.

Publicación:

William Chase Murphree, Cruz Ferro‐Vázquez, Larissa Kulakovska, Vitalii I. Usyk, Olesia Kononenko, Marjolein D. Bosch, Paul Haesaerts, Freddy Damblon, Stéphane Pirson, Philip R. Nigst y Vera Aldeias: Uso del fuego durante el último máximo glacial: evidencia del Epigravetiense en Korman ‘9, Valle Medio del Dniéster, Ucrania. En  Geoarqueología , 40(2), e70006, 2025


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One response to “¿Qué pasó con las hogueras humanas en el último gran periodo de máximo frío?”

  1. […] Desde que en la última década del siglo XIX (1892), el médico Eugene Dubois, también holandés, descubriera los primeros restos fósiles de la especie al lado de Trinil, en la Isla de Java,llegando después otros tantos en Sangiran o Ngandong, elestudio de la evolución y el desarrollo de H. erectus sigue arrojando nuevas pistas tan sorprendentes como claves en el entendimiento de nuestro más remoto pasado. […]

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