El 20 de octubre de 1977 un avión que fue rechazado por Aerosmith se estrelló sesgando la vida y el alma de la que para muchos fue la mejor banda de rock sureño que ha existido, Lynyrd Skynyrd.

El grupo, en 1977, antes del accidente.

A finales de los setenta la desgracia sacudió a una de las bandas más emblemáticas de esa época al perder en accidente aéreo a varios miembros clave del grupo creado en 1964 en Jacksonville (EEUU) y dejando graves heridos entre los supervivientes, lo que prácticamente demolió a la formación y conmocionó a la sociedad norteamericana, sin embargo, hay elementos increíbles del siniestro que han quedado para la historia. Por ejemplo, la avioneta escogida por los integrantes del mítico grupo de Florida, que sellaría su destino, fue rechazada solo un día antes por el manager de la banda de Steven Tyler y compañía (aunque se dice que el vocalista de Aerosmith sí quería adquirir el avión), por la poca seguridad que ofrecía y la afición de los pilotos al Jack Daniels. Por si fuera poco, una de las coristas de Lynyrd Skynyrd, JoJo Billingsley, que no estaba en la gira por problemas médicos y, por tanto, no se subió al avión, contó en Rolling Stone tiempo después que había soñado con el accidente e incluso advirtió a miembros del grupo sobre un posible siniestro con el viejo aeroplano.

Lo cierto es que la máquina, una Convair CV-240 de la L&J Company, pretendía ser solo un parche provisional para el conjunto sureño en un instante preciso de su gira, ya que la formación quería adquirir otro avión, siendo ese uso, en aquel preciso instante, algo circunstancial con el fin de evitarse un larguísimo viaje en autobús. Y ese fue el fin. El avión, con más de tres décadas de antigüedad, llevaba al grupo desde su actuación en el Greenville Memorial Auditorium hacia Baton Rouge, pero se estrelló en Gillsburg, muriendo Ronnie Van Zant, Steve Gaines, Cassie Gaines, Dean Kilpatrick, Walter McCreary y William Gray, estos dos últimos, piloto y copiloto. 

Fruto de ello, el álbum que promocionaban, ‘Street Survivors’, lanzado tres días antes, el 17 de octubre de ese mismo año, se convirtió tras la tragedia en disco de platino. De ahí que la catástrofe fuera denominada como la ‘muerte de la música‘, bueno, la otra muerte de la música tras el mismo desgraciado desenlace en 1959 con Buddy Holly, The Big Bopper y Ritchie Valens, que fue cuando Don McLean popularizó ese lema con su tema American Pie.

Sin duda, mirándolo desde otro punto de vista, Aerosmith salvó esa flecha.

Recortes de periódico del accidente.

Quede para la posteridad del corto pero intenso brillo de los miembros fundadores de Lynyrd Skynyrd este legendario Free Bird, del ‘Pronounced Leh-Nerd Skin-Nerd’, interpretado en el Oakland Coliseum Stadium el mismo año en que perderían la vida Van Zant y los otros cinco fallecidos en el accidente. Esta canción, suele decirse, se dedicó a Howard Duane Allman, excepcional guitarra slide de Allman Brothers Band, grupo que inspiró a los de Jacksonville, y que murió en 1971 a los 24 años en un accidente de motocicleta.


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One response to “La otra muerte de la música que salvó Aerosmith y sentenció a Lynyrd Skynyrd”

  1. […] la sexualidad libre y con la exaltación de la experimentación interior, las drogas y por supuesto el rock, por bandera. Un evento en cierto modo desinteresado y revestido con cierta espontaneidad, a la vez que, cargado […]

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