Durante unas excavaciones llevadas a cabo en el Palacio Norte del rey Asurbanipal en la antigua ciudad de Nínive, cerca del actual Mosul (Irak), ha surgido un relieve monumental que revela una nueva expresión, bastante inusual, del arte asirio. Los investigadores, de la Universidad de Heidelberg, han referido que se trata de la exaltación de las deidades en el entorno palacial, algo que arqueólogos británicos pasaron por alto en el siglo XIX.

Modelaje 3D de la parte hallada del relieve (en oscuro) por los investigadores de la Universidad de Heidelberg (F: Uni-heidelberg, Michael Rummel.)

La pieza, de más de cinco metros de largo, tres de alto y doce toneladas, según expresan las fuentes del proyecto que excava en el lugar, representa al gobernante del imperio asirio del siglo VII a. C., pero junto a dos deidades: Ishtar, diosa de la fecundidad y el amor y protectora de la ciudad, y Asur, el ser supremo asirio, señor de la guerra y gobernador del cielo y la tierra. En el yacimiento, situado en el túmulo de Kuyunjik también hay referencias a otras entidades. Lo importante, recalca el Dr. Aaron Schmitt, responsable de las excavaciones en el sitio iraquí, es que “entre los numerosos relieves de palacios asirios que conocemos, no hay representaciones de deidades importantes”.

Es decir, es una rareza.

Otro punto que hace de este hallazgo un elemento excepcional es que hace más de 2000 años —entre el siglo II y III a.C.— durante el período helenístico, el relieve fue arrojado a un nicho, que a su vez fue cubierto de escombros. Quizá pueda parecer desde nuestra visión presente un suceso sin relevancia, pero no es así, ya que esa fue la razón de que unas excavaciones británicas en el siglo XIX no encontraran este importante elemento escultórico, que sin duda gozó de un lugar preponderante en el entorno del palacio.

Un nuevo significado para la célebre Nínive

Nínive —que fue la capital asiria desde el reinado del abuelo de Asurbanipal, Senaquerib, a finales del siglo VIII a. C— consigue aún hoy seguir fascinando al mundo con sus maravillas, y todo ello pese al convulso proceso geopolítico y humanitario que sacude el día a día moderno de Mosul en particular e Irak en general.

En cuanto a estos restos tan relevantes, los estudios aún deben profundizar en la interpretación del hallazgo y presentar sus resultados, sin embargo, con este relieve los gobernantes asirios estarían de alguna forma revelándonos miles de años después otra faceta menos explorada de sus entornos palaciegos, poco dados a las representaciones divinas; no en vano, los palacios asirios estaban totalmente ideados para glorificar el papel regio y su función como intermediarios divinos, no resaltando la propia divinidad.

La otra cara asiria, venida de la tradición hebrea

Los asirios no han gozado de buena fama en la historia, pero lo cierto es que la imagen negativa que de ellos se ha proyectado hacia el presente no se ciñe demasiado a la realidad. Si comparamos a los asirios con otras civilizaciones que les fueron contemporáneas, como la egipcia, vemos que las críticas son disímiles para prácticas similares. ¿Por qué? En parte por nuestra tradición judeocristana.

Esta animadversión hacia los asirios viene dada por las fuentes judías. Concretamente puedo referirme a los Libros de Isaías, Nahúm o Esdras, los cuales caracterizan como particularmente feroces y crueles a los pobladores asirios. No es que algunas de sus prácticas no lo fueran, que en parte utilizaban como propaganda para doblegar a sus enemigos, solo es que se parecían a las de otros muchos pueblos, entre ellos los propios hebreos. El sesgo que ha calado responde únicamente a que las ocupaciones asirias y sus invasiones incluyeron el sometimiento de Samaria, Jerusalén y Judá, lo que quedó reflejado de forma subjetiva en las fuentes de esos pueblos semitas.

Asurbanipal durante la caza del león, en el Palacio Norte de Nínive. (F. Wikipedia)

¿Quiénes fueron los asirios?

Los asirios, que vivieron en sus inicios oscurecidos por las importantes sombras que proyectaban los acadios y los sumerios, comenzaron a florecer durante el segundo milenio. Sin embargo fue entre el siglo X y VII antes de nuestra era fue cuando su explosión alcanzó su auge máximo. Durante esa época es el instante de máximo poderío imperial asirio, concretamente bajo la época neoasiria, donde, como pueblo y dada su herencia legada, destacaron entre otras cosas en la guerra, la escultura —sin ir más lejos, con los conocidos lamasu— o la glíptica de las artes suntuarias.

Fuente: Universidad de Heidelberg


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2 respuestas a «Irak y Nínive vuelven a fascinar al mundo con un espectacular relieve que arqueólogos británicos pasaron por alto en el s. XIX»

  1. Avatar de boldlykittyb8ce8a01c1
    boldlykittyb8ce8a01c1

    Muy interesante, bien documentado y muy bien redactado. Me encanta!

  2. Avatar de caragato
    caragato

    Siempre noticias tan diferentes e interesantes, gracias!

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