¡Quién dijo que no hay que escarbar la tierra! Fuera quien fuese carecía de visión para la arqueología y, de paso, de etología animal, y si no que se lo digan a lobos, tejones, perros o gatos. Como suele ocurrir cuando se proyectan nuevas infraestructuras, hurgar en el terreno (bien) nos abre puertas a la memoria, al conocimiento oculto, fundamental para interpretar las preguntas acerca de quiénes somos, quiénes deberíamos ser y hacia dónde vamos. Prueba de ello son los recientísimos descubrimientos en la Costa Oeste de Suecia, donde se han encontrado varios naufragios que van desde la Edad Media hasta la Edad Moderna.

Los hallazgos encontrados sobre el pasado humano suelen arrojar luz a las preguntas que debemos hacernos, ya saben, de dónde venimos a dónde vamos. Estas ventanas a la ancestralidad nos permiten reconstruir partes del puzzle que legitima el presente, aunque haga falta un estudio pormenorizado de ese pasado. Y en ese proceso de filtrado, de identificación e interpretación, se encuentran los importantes descubrimientos en la obra sobre los túneles Varbergsvraken 2, 5 y 6, que han dejado al descubierto seis naufragios en Varberg, Halland (por favor, nada tiene que ver con el delantero del Manchester City, noruego, no sueco, y con una a de más y una l de menos)

Las excavaciones han contado con la participación de arqueólogos del Museo Bohuslän, Arqueología Visual y Entorno Cultural de Halland, según cuentan en el proyecto Arkeologerna, y se han centrado en recuperar en el menor tiempo posible y en las mejores condiciones los restos de la media docena de barcos, que, como digo, van de la Edad Media hasta la Edad Moderna, en el siglo XVII, pudiendo reconstruir estratos de la historia naval sueca.

Riddarholmsskeppet. Foto: Medeltidsmuseet

Así, se ha constado la construcción de varios de ellos en tipo Clinker, pero también se han registrado obras diferentes, uniendo bordes en los tablones, lo que se conoce como Kravell. En ambos casos se han encontrado presencia de soportes berghulten, asociado a roca, pero también a la primera peculiar forma de construcción nórdica. Un fantástico ejemplo del berghult es el Riddarholmsskeppet estocolmés. Asimismo, se da el caso de que, mediante dendrocronología, se ha identificado parcialmente la madera hallada, sobre todo perteneciente a roble y pino, factor que en algunos casos está permitiendo rastrear la época de su talado e incluso la zona del mismo.

Foto: navío 2, Arkeologerna CC BY

Resta mucho trabajo por hacer y restos por recuperar, entre otras cosas con los pecios 3 y 4, plenamente medievales, datados en torno al siglo XIV, pero lo que sí está claro es que, a buen seguro, ya se han hallado nuevas luces sobre navíos que surcaron puertos y mares medievales y de la más reciente modernidad (hasta el siglo XVII) en Varberg, y eso nos permite adentrarnos en el entendimiento cultural de esos antepasados.

Fuente: Arkeologerma


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Una respuesta a «Seis navíos medievales naufragados esperaban a solo unos metros del suelo»

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