David Elkind introdujo en 1967 el concepto fábula personal junto al de audiencia imaginaria -proceso que los lleva a ser el centro de atención- para definir el proceso mediante el cual los adolescentes experimentan un cambio conductual en el que llegan a considerarse inmunes, absolutamente impares en pensamiento y acciones y, por extensión, con capacidad y derecho para funcionar con reglas propias, diferentes a las del resto. 

Este fenómeno de autoconciencia sucede dentro de esta fase de desarrollo que viene inserta en el proceso evolutivo del Homo sapiens. El individuo, desde los diez u once años, comienza a generar transformaciones que disparan su crecimiento. Algunas son de tipo neuroendocrinas, pero existen otras de carácter psicológico. Dentro de estas últimas englobamos las que, como la fábula personal, producen cambios de comportamiento diferenciales con el fin de que el individuo explore nuevas vías de experimentación, deje atrás la niñez y vaya obteniendo autonomía de los padres. 

Cerebro humano. (F: La Salle)

La fábula personal, dentro del egocentrismo adolescente de Elkind, se corresponde con un fenómeno de búsqueda y formación de una identidad en esta etapa intermedia del ser humano. Pero no olvidemos que este proceso está inserto en una fase que produjo y dilató la adaptación selectiva humana pese a poblar disímiles entornos (aún se desconoce exactamente con qué motivo), englobada fisiológicamente, a su vez, dentro de una explosión hormonal, y que, por tanto, resulta clave para el desarrollo de pensamientos y sentimientos complejos, explorados muchas veces a través del apremio por el riesgo.


Descubre más desde 🧐Historia, relatos y ficción

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde 🧐Historia, relatos y ficción

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo