Reino anglo del noreste de las Islas Británicas, de toponimia celtorromana (Rodríguez y Rigueiro, 2015), su esplendor llega prácticamente en la primera mitad del siglo VI d. C., durando una centuria y ocupando una extensión que fue desde el río Foirthe hasta el Tesa. Ida fue su primer soberano, siendo su nieto Ethelfrith, 597-616, (Jenkins, 2021), quien unificaría junto al territorio sureño del Deira el posterior Reino de Northumbria, uno de los territorios en los que subyace el alma de la actual Inglaterra.
Sería un hijo de Ethelfrith, Oswiu de Bernicia, tras desheredar su padre a los gobernantes de Deira, quien accedería al trono unificado y consolidaría el ente que se llamaría Northumbria y que duraría hasta finales del siglo X. Parte de esta historia la conocemos de manos de uno de los eruditos nacidos desde la conversión al cristianismo de Oswiu, como fue Beda el Venerable (Baader, 2014), quien escribió ‘Historia Eclesiástica del Pueblo Inglés’.

Desde su raíz celta, que al parecer nunca perdieron los monarcas de Northumbria, incluso dentro del cristianismo, el territorio unificado vivió otro cambio radical con las incursiones y, después, las invasiones vikingas. Lindisfarne, Jarrow y Lona fueron parte de las primeras, entre finales del siglo VIII y el IX, pero sería en la segunda mitad de esta última centuria citada cuando llegaría la invasión. No en vano, uno de los últimos reyes locales depuestos por los nórdicos, Aelle, aparecen en las sagas de Ragnar Lothbrok (incluso en la serie ‘Vikings’, aunque ahí la historia, según las fuentes científicas, está totalmente tergiversada).

De hecho, uno de los supuestos descendientes de Ragnar, Halfdan Ragnarsson (o tal vez Hvitsärk), sería el primer gobernador escandinavo al uso de Northumbria, aunque lo fue solo por un año (876) muriendo a manos de otro caudillo del norte y señor de Irlanda, Cogad Gáedel re Gallaib (o Bárid), en la batalla de Strangford Lough (877), tal y como parecen sugerir las sagas y anales nórdicos e irlandeses, respectivamente. El dominio vikingo de Northumbria se mantendría casi sin discontinuidad hasta el año 954, cuando cae Eric Bloodaxe.
Bibliografía:
Baader, B. (2014). Los Reveses del Cristianismo Anglosajón a través del Relato Providencial. Aproximación a la Historia Eclesiástica de Beda el Venerable (597-640). Anejos de Estudios Clásicos, Medievales y Renacentistas, 7(Santiago), pp.102-135.
G. F. Rodríguez y J. Rigueiro (2015). Manual de Historia Medieval Siglos III a XV. Mar del Plata: Giem Mar del Plata
Jenkins, S. (2021). Breve historia de Inglaterra. La esfera de los libros.
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