Pero, ¿cómo fue ese germen?… Simancas será la fortaleza del poder de Carlos V una vez el emperador (por entonces no lo era) reduce la revuelta comunera y aplaca las reivindicaciones de la nobleza castellana. Justo en ese instante el monarca flamenco se sirve del impulso de sus abuelos para ir dotando de autoridad al Archivo, el cual pronto recogerá, entre otros asuntos de la corona, los fondos de Mota de Medina del Campo, los del monasterio de San Benito de Valladolid y los de la Casa de Contratación, con nada menos que los documentos de las Indias.

Carlos V en una ilustración. (F: Ok Diario)

Desde ese germen reactivado por su padre es Felipe II quien da al depósito de Simancas la máxima autoridad en la conservación de documentos. Prueba de ello es que con el tiempo el archivo simanquino recogerá la labor de los Consejos, organismos centrales de gobierno de la monarquía hispánica con los Austrias, y después, las Secretarías de Despacho con los Borbones. Es verdad que su momento álgido va menguando. No en vano algunos de los documentos recogidos por estos organismos han ido abandonando el recinto, como los del Consejo de Indias en 1785 en dirección a Sevilla (Archivo General de Indias); los del citado Consejo de Aragón, rumbo a Barcelona (al Archivo de la Corona), cosa que sucede en 1852, o los del Consejo de Inquisición, que acabarán en Madrid en 1914, en el Archivo Histórico Nacional. Pese a ello, Simancas posee una importancia decisiva en el entendimiento y gestación de la corona como ele,emto centralizador y el estado moderno.

Foto portada: carlos V de joven, La vanguardia


Descubre más desde 🧐Historia, relatos y ficción

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde 🧐Historia, relatos y ficción

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo